Pizarnik con sus amapolas y Russian Red con sus cigarettes, no me ayudan. Entre el humo que produce el tabaco me impaciento y me da por recordar una conversación, donde cercanos aseguran que solo me ven fumando cuando estoy triste, equivocados no están...
ojalá todo lo que estoy sintiendo lo quemara el cigarrillo, ¡vaya peculiaridades! y de nuevo yo, con mis inseguridades.
Pero sigo aquí, copiando palabras, frases y demás, de libros llenos de convicción, a ver si me salvan también a mí.
Y ahora con gripa, taciturna, de vuelta a mi idiosincrasia y en un domingo, mientras miro la lluvia caer, menuda mierda. Destruiré a cortázar, a Benedetti, a Neruda, a Capote pero no a Bukowski por todo el daño que me han hecho.

No hay comentarios:
Publicar un comentario