sábado, 27 de octubre de 2012
Por ahora.
Una conversación de hace tiempo.
-Quieres saber de mí? que te puedo contar... a ver. Espera, no soy buena en conjeturas rápidas, pregúntame algo.
-¿Qué te gusta hacer en tus tiempos libres?
-En mi tiempo libre mmm... me gusta leer sin depender del animo, el principito me hace feliz, pero hay cosas que me deprimen, como verme reflejada a veces en castel o en bukowski, ya sabes... hay noches de noches, también tomo chocolate en los días tristes o felices, no lo sé... me alegra el alma y me recuerda a mi tío, solía sentarse a hablar conmigo de recetas mientras compartíamos una buena taza, pan y queso.
Tengo excentricidades de abuelita, sabes? amo tejer, dibujar o pintar, podría pasar toda la vida haciéndolo, estas tres preferencias me vuelven como otro ser humano y me ayudan a vivir, pero también tengo mi lado despreciable y abarca muchas veces mas que lo demás, cuando a los malos momentos les da por mezclarse con desesperación, me urge salir a la calle, coger mis audífonos y caminar sin dirección alguna... como si así yo pudiera escapar de los problemas.
No quiero asustarte, ni parecerte rara, como los tontos que así se autodenominan, pero no lo veo como un atributo, lo veo como cansancio y hastió de esta realidad, reflexiono y pienso a veces, que nada de esto tiene sentido y constantemente le apuesto al nihilismo, me aferro a lo poco que me gusta y que nadie entiende del todo.
- No, no me asustas, eres maravillosa, sigue.
- No sé que mas decirte, en verdad, muy pocas veces hablo de esto. Esta bien, seguiré... mmm, mi tiempo libre, se resume a domingos de encuentros conmigo misma.. ay, olvida todo eso, me falta algo, es raro... no se si soy yo y mis constantes exigencias, pero lo necesito a él o a alguien verdadero. Estoy cansada de autodestruirme entre letras o pensamientos sin fundamentos, por ahora odio todo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario